LA PREVENCIÓN DEL DELITO (I)

Los modelos de prevención del crimen son una de las herramientas fundamentales con las que contamos los criminólogos para prevenir los delitos. El conocimiento de los mismos es necesario para evitar las conductas delictuales. Si quieres conocer más sobre los modelos de prevención te invito a seguir leyendo la presente entrada.


Una amplia mayoría de las escuelas criminológicas hacen referencia a la prevención del delito como uno de los caminos para reducir la delincuencia. Es necesario producir una anticipación a la comisión del crimen para evitar que el mismo suceda.

Prevenir es definido, en su acepción 2, por la Real Academia de Española (RAE) como "prever, ver, conocer de antemano o con anticipación un daño o perjuicio". Según esta definición de ofrecida por el diccionario de referencia de la lengua castellana, la prevención equivaldría a realizar una valoración previa del daño que puede ocasionar un determinado acto.

Si somos capaces de controlar las variables estaremos previniendo el suceso de riesgos.


El concepto ofrecido por la RAE nos lleva a la idea de "riesgo". El riesgo se trata de un concepto muy valorado en la seguridad y habla sobre la probabilidad  que tiene un determinado acto para suceder. A medida que se incrementan las variables se produce un incremento de los riesgos. Si somos capaces de controlar las variables estaremos previniendo el suceso de riesgos.

Frente a esta definición de prevención podemos encontrar otras concepciones de la misma. Para algunos autores la prevención equivale a la disuasión, a la contramotivación; para otros habría que buscar en el medio medidas disuasorias; otros, los penitenciaristas, hablan de un modelo que debe ser buscado desde los programas de resocialización y reinserción del penado, tratando de evitar la reincidencia del infractor.

Que existan tantas posiciones, y tan diferentes, no quiere decir que uno modelo sea mejor que otro. Es necesario atender a las persona infractora y observar su entorno (social y ambiental) y hallar las herramientas más adecuadas que nos lleven a prevenir la delincuencia en esa persona determinada.

Se habla de la existencia de tres modelos, o momentos, de prevención:

1.Prevención primaria. Se trata de la más eficaz ya que opera sobre las comunidades. Actúa a medio y largo plazo y reclama intervención comunitaria.

Podríamos hablar de la fuerza de las diferentes leyes que existen en la actualidad. A cada delito va asociada una pena conocida, lo que ejerce un motivo para no cometer un acto determinado.

2.Prevención secundaria. Actúa dónde y cuándo el conflicto criminal se exterioriza. Opera a corto y medio plazo y se orienta a resultados concretos en determinados sectores de la sociedad.

En el momento que un acto criminal sucede no cabe nada más que intervenir para que no se repita. Está labora sería realizada por las Fuerzas de Seguridad del Estado.

3.Prevención terciaria. Su destino es la población reclusa y tiene el principal objetivo de evitar la reincidencia. Es una respuesta de carácter punitivo.

Ser trataría de un sistema de reeducación para no delinquir. El castigo, en algunos casos, no es suficiente y existen programas de orientación conductual para reprimir la criminalidad en delincuentes.

Pero, ¿cómo damos respuesta al problema de la prevención  del delito? ¿qué tipo de prevención es más eficiente: la basada en la persona o la basada en la comunidad? 

Para dar respuesta a estas preguntas haremos referencia, en otra entrada, al modelo clásico, neoclásico y situacional. Realizaré un repaso de los principales programas de prevención y los valorare.

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