CARACTERÍSTICAS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO / Characteristic of gender violence

CARACTERÍSTICAS DE LA VIOLENCIA DE GÉNERO

Continuando con entradas anteriores, esta vez voy a detenerme a analizar las características de la violencia de género. Características que están presentes en todas las agresiones de género y, de una forma u otra, llevan un camino, un desarrollo. Las agresiones no aparecen un día como de la nada sino que siguen una secuencia que ya ha sido analizada por otros autores como Cobo (Fundamentos del patriarcado moderno: Jean – Jacques Rousseau). 


Tomando la definición de violencia de género usada en entradas anteriores:

cualquier acto violento o agresión, basados en una situación de desigualdad en el marco de un sistema de relaciones de dominación de los hombres sobre las mujeres que tenga o pueda tener como consecuencia un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas de tales actos y la coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto si ocurren en el ámbito público como en la vida familiar o personal.

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El pasado año 2015 la violencia de género se llevó por delante la vida de 57 personas

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Recuperado el concepto para esta entrada vamos a pasar a realizar una clasificación de la violencia de género. La violencia de género puede ser clasificada como:
  1. Aislada. Este tipo de violencia muestra sus consecuencias de forma excepcional, es decir, se produce una sola vez y es relativamente leve. Se trataría de un tipo de violencia ocasional pero es la semilla de la violencia de género.
  2. Reiterada. Nos situaremos en una esfera donde las dos partes de la pareja, hombre y mujer, están en continuo conflicto. Por traer un refrán a colación: dos personas no se pelean si una no quiere. Pues bien, aquí las dos partes quieren o sienten la necesidad de defenderse de no amedrentarse frente a la parte contraria. Este tipo de violencia tiene la características de mantenerse en el tiempo.
  3. Continuada. Alguno autores señalan que aquí, en este punto, es donde comienza la verdadera violencia de género. El objetivo de esta violencia es el sometimiento, es decir la parte fuerte somete a la débil y la impone las condiciones que debe cumplir. Este tipo de violencia tiende a perpetuarse en el tiempo y termina convirtiendo a la parte débil en un mero objeto.`
  4. Progresiva. De agravarse el anterior tipo de violencia, pasariamos a este punto, a la violencia progresiva. Como su propio nombre indica este tipo de violencia se caracteriza por la progresión. La violencia ha ido aumentando, progresando en tipología y métodos y la parte débil de la pareja vive sometida a la parte fuerte.
  5. Desatada. Esta es la cúspide de la violencia de género. El punto que más se ve y más incidencia provoca. Nos situamos en un espacio de tiempo donde la violencia de género, de darse, sería origen de una agresión con posible lesiones físicas graves o, en los casos más graves, con la muerte de la parte débil.

La violencia de género, de forma común, sigue este patrón: comienza siendo aislada, pasa a la reiteración, se torna continuada y progresiva y, finalmente puede ser desatada. Pero hay situaciones (peticiones de separación, denuncias, celos, incremento del control...) que pueden hacer que saltemos de un punto inicial o medio al punto final.

El pasado año 2015 la violencia de género se llevó por delante la vida de 57 personas. Este año 2016, a punto de cumplirse el primer trimestre del año, tenemos que lamentar la muerte de 14 (uno de ellos esta siendo investigado) mujeres a manos de sus parejas o ex – parejas.
Pero, ¿qué características son comunes a toda la violencia de género? ¿qué se repite en todas las agresiones de violencia de género? Todas las agresiones pueden o tienen en común una serie de aspectos que a continuación pasa a señalar.

Ocultación. La violencia de género tiende a mantenerse oculta a la sociedad. La propia intimidad de la familia impide al Estado y a la sociedad intervenir e impedir la violencia de género. El sistema patriarcal, muy implantado en nuestra sociedad, hace que todos los problemas del círculo familiar se mantengan ocultos hasta el momento de producirse la agresión o el fallecimiento de la persona.

Repetición de las agresiones. La persona maltratada permanece junto al agresor por diversos motivos: dependencia económica, dependencia psicológica, baja autoestima, mantener la familia unida, vergüenza, sentimiento de fracaso ante un proyecto de vida... También puede permanecer en el hogar ante el miedo al rechazo por parte de la familiar o ante el temor a una reacción violenta por parte de la otra parte de la pareja.

La víctima tiene unos lazos tan estrechos con el agresor que tiene grandes dificultades para romper emocionalmente con el. Este miedo hace que los malos tratos persistan y se mantengan durante largos periodos de tiempo.

Desigualdad. Existe una serie de factores que favorecen la violencia de género. Todos estos factores son los derivados del código patriarcal imperante en la sociedad española actual. La superioridad del hombre, la diferenciación de roles... El sistema patriarcal hace que la mujer se someta a los dictados de hombre pues, como ha mantenido la sociedad, el hombre es la parte fuerte de la pareja y la mujer se tiene que someter a lo que el dicte.

Invisibilidad social. La violencia de género es una tipología de agresiones que se mantienen invisible en todo momento y sólo es percibida por la sociedad cuando llega a su cenit, es decir, cuando se produce un asesinato. Hay cientos de agresiones a diario que no son tomadas por ser consideradas “normales”, pero la verdad es que son eso, agresiones.

Faltas de respeto, sometimientos psicológicos o económicos, agresiones verbales, desprecios, ademanes, impedimentos o prohibiciones... Muchos de estos no son considerados como violencia de género pero, la verdad, es que son la semilla para el comienzo de las agresiones.

Control y castigo. La violencia de género somete a la pareja para obligarla a comportase de acuerdo a las ideas de la parte fuerte de la pareja, aceptando la parte débil las imposiciones de la parte fuerte.

Relación sin salida. La violencia de género se convierte en una círculo del que es complicado salir. Tanto la mujer como el hombre se ven atrapados por la relación y si esta no se abanado de forma temprana puede originarse un encadenamiento a la propia relación. El hombre siente que tiene más control sobre la situación y esto le lleva a incrementar e innovar en las agresiones. La violencia se hace progresiva.

Espiral del silencio. Las víctimas de violencia de género no quieren hablar de ella y rehuyen de la misma. Sienten miedo y vergüenza. Los agresores tampoco quieren hablar de ella pues el uso de la misma les lleva a cuestionar su posición autoritaria. La sociedad (actualmente esta situación está cambiando), por su parte, mira hacia otro lado. El silencio social refuerza la violencia y la fomenta.

Lo expuesto en esta entrada son características comunes que podemos encontrar, de una forma u otra, en los actos de violencia de género. No quiere decirse que estas sean las únicas pues existen una amplia modalidad de actos que desencadenan la violencia. El camino señalado en la primera parte de la entrada no siempre se cumple y podemos hablar de una violencia desatada desde el primer momento.

Bibliografía


García - Pablos de Molina, Antonio. 2011. Criminología I. 2011.

Raldúa Martín, Eduardo Vicente. 2011. Criminología II. Salamanca : Solo Soluciones, 2011.

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Esta entrada ofrece información para poder atajar a tiempo una posterior situación de violencia. Si adviertes que existe algún problema en la entrada comunicalo.



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